• LA USURA EN LOS CRÉDITOS AL CONSUMO EN ESPAÑA

    LA USURA EN LOS CRÉDITOS AL CONSUMO EN ESPAÑA

    8 de Mayo de 2018

    En los últimos años, sobre todo a partir de que apareció la crisis económica, se han visto multiplicados los denominados créditos al consumo, generando muchos problemas a una parte de los consumidores que se ha visto en la problemática de devolver esas cantidades, sobre todo a los excesivos intereses impuestos en ellos.

    Estos tipos de créditos “rápidos”, en realidad no vienen sino a aprovecharse de las necesidades del consumidor, porque bajo la apariencia de una falta de requisitos para entregar el dinero solicitado por el consumidor, normalmente una cantidad relativamente pequeña, se establecen dentro de las condiciones para su concesión, en una letra pequeña (literalmente), unas que son auténticas condiciones de sangrado para el consumidor, que se puede encontrar pagando hasta 10 veces la cantidad solicitada… imagínense solicitar 1.500 euros y en dos o tres años pagar 9.500 euros, ¡¡¡y encima que te sigan reclamando!!!

    En nuestro país, se viene pagando un tipo de interés medio del 8,30% de TAE, aunque hay créditos como son los dados por las tarjetas de crédito, que vienen imponiendo a los consumidores entre un 20% y 30% de interés, en operaciones que van hasta los cinco años. Por el contrario, en Europa, para este tipo de créditos, el tipo de interés aplicado baja hasta el 4,80%, lo que supone un que nuestros créditos son un 72% más caro que en la mayoría de los países europeos.

    A la vista de estas afirmaciones, estamos ante unos tipos de intereses que se podrían considerar usurarios, y, si realmente se aplicara la Ley de Represión de la Usura de 1908, y que ya fue revisada en 2001, se tendrían que declarar nulo todo contrato de préstamo en que se estipule un interés notablemente superior al normal del dinero y que además sea desproporcionado.

    A esto hay que añadir la falta de información en el momento de la firma de estos tipos de contratos de crédito (ya sea de tarjetas de crédito, bien de créditos rápidos concedidos por distintas entidades de crédito rápido), así como el hecho de que estos contratos vienen ya redactados, sin posibilidad de que los consumidores puedan negociar ninguna cláusula del mismo, con lo cual se incumplen los criterios de transparencia impuestos por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), puesto que se empiezan a considerar contratos nulos por la cláusulas que pueden ir incluidas en este tipo de contratos.

    Fuente: https://confilegal.com/?p=82817?utm_medium=social&utm_source=twitter&utm_campaign=shareweb&utm_content=footer&utm_origin=footer